La lluvia caía a cántaros.
Un velo de oscuridad cubrió las calles.
La carretera de asfalto estaba mojada, un sedán se acercó en silencio antes de detenerse por completo. Las gotas de lluvia que caían fueron iluminadas por los faros brillantes antes de desaparecer en la oscuridad una vez más.
Un hombre que estaba absorto en sus pensamientos, se encontraba sentado en el puesto trasero del coche.
Las gotas de lluvia caían violentamente sobre el techo del coche y se escurrían por los cristales tintados. Más allá de las ventanas empapadas de lluvia había una lujosa casa de ladrillos, una luz amarilla brillaba en la ventana del cuarto piso.
—¿Director? —el conductor llamó al director como si le hiciera una pregunta.
El Director, repentinamente le había pedido que se detuvieran una vez que llegaran a la casa, por lo que el conductor dejó de conducir y estacionó el automóvil. No se le había ordenado que se dirigiera a ningún otro lugar, el hombre solo se quedó allí sentado en silencio.
El conductor se preguntó por el extraño comportamiento del Director y lo miró a través del espejo retrovisor.
Con un inmaculado traje gris oscuro, el cabello meticulosamente peinado hacia arriba y ojos tan oscuros como la noche, el joven estaba rodeado por un aura fría pero elegante.
Parecía intocable.
Seo Joon Hyun; el hijo mayor de la cabecilla de HyunJin Gruop y su Director, ¿no era más apropiado llamarlo heredero de la empresa?
Joon Hyun no reaccionó ante la llamada del conductor. Tenía la mano en su regazo y se frotaba el dedo pulgar con el índice.
—Vayamos dentro.
Ante sus palabras, el automóvil comenzó a moverse una vez más. La puerta del garaje del estacionamiento se levantó y emitió un zumbido.
La luz trasera del coche se encendió cuando entró en el garaje.
¿Cómo hablaría con su esposa?
Joon Hyun frunció el ceño en la densa oscuridad.
Él y su esposa tenían que ponerle fin a todo esta noche.
Este matrimonio había fracasado, desde que estuvo de acuerdo con la decisión de su padre.
Su matrimonio fue algo de «conveniencia», y cambió según la «conveniencia» de todo. Él lo sabía y su esposa también lo sabía.
Para aquellos en el 1% superior del mundo, la moral y las actitudes mantenidas por la gente común no eran realistas… Ellos eran diferentes.
Diferente hasta en sus huesos.
Incluso podrían tener un DNA diferente.
Para ellos que estaban en su gigantesca torre de Babel, la moral familiar, el matrimonio e incluso las relaciones humanas en su conjunto eran de otra dimensión. Aprendieron desde pequeños que esta era la ley para mantener el status quo*.
(El status quo está relacionado con el estado de los hechos o de las cosas en un período determinado de tiempo.)
Como de costumbre, la casa estaba en silencio por dentro. Choi Myung, el mayordomo, estaba esperando frente al ascensor del estacionamiento.
Eran las 11 de la noche, pero el hombre todavía vestía un traje completo. Inclinó levemente la cabeza cuando vio a Joon Hyun.
—Bienvenido de nuevo, Señor —Joon Hyun sonrió brevemente.
El saludo de Choi Myung fue una señal de que había regresado a casa. Probablemente había escuchado los saludos de Choi Myung más de lo que había escuchado a sus padres o hermanos.
—Sí. ¿Estuvo todo bien aquí en casa?
Después de convertirse en adulto, Joon Hyun le habló a Choi Myung con respeto.
Si no hubiera estado allí durante su tormentosa infancia, Joon Hyun no habría sobrevivido. Ahora era el mayordomo que se ocupaba de su casa.
—Ha estado tranquila.
«Ha estado tranquila, eh». Joon Hyun frunció ligeramente el ceño.
Su esposa, siempre estaba tan callada como un cuadro. Nunca abría la boca con facilidad; ésa era una de las razones por las que le gustaba.
Siempre que la necesitaba, ella estaba a su lado, sonriendo apropiadamente, era como una flor decorativa.
Una esposa que leyó con precisión las tendencias de la alta sociedad y actuó en consecuencia, beneficiándolo en el proceso. Ella estuvo satisfaciéndolo todo el tiempo que estuvieron juntos.
Sin embargo, la mujer ya no era alguien que iba a ‘‘satisfacerlo’’. Si él lo sabía, ella también. ¿Cómo reaccionó cuando se enteró de la noticia? ¿Ella habrá respondido con un ‘‘Entiendo’’ como lo hizo él? Nunca le habría pasado por la cabeza un pensamiento tan inquietante. ¿Estaba pensando ya en la siguiente fase de su vida?
Joon Hyun levantó la cabeza y miró los botones del ascensor.
El botón con el número dos brillaba intensamente.
Allí recordó que era su segundo aniversario; que irónico.
Al día siguiente le llegaría un juego de joyas a su casa. Sin embargo, al final, ¿esto iba a conmemorar su divorcio?
Después de dos cortos años de matrimonio, se convertirían en una existencia inútil el uno para el otro.
No, iban a tener que apuñalar al otro por la espalda. Se serviría una demanda extensa, su matrimonio legal solo sería un obstáculo.
De repente, recordó cómo ella veía su boda. El rostro de la novia cubierto por un velo largo y blanco. Una silueta esbelta frente a la luz del sol que entraba por las ventanas. Su cabello estaba recogido para revelar el escote debajo de él y había unos ojos fríos visibles detrás del velo translúcido.
<Ding>.
El pequeño sonido de la campana rompió su hilo de pensamientos.
Como cualquier otro día, sus pasos siguieron el mismo ritmo familiar. Joon Hyun entró en la casa, había una luz proveniente del extravagante candelabro que cuelga en lo alto del techo, se sintió incómodo ese día, como si fuera un foco de luz brillando sobre un escenario teatral.
La vista nocturna fuera de las ventanas que mostraba las calles de Seúl, fue distorsionada por la lluvia.
Su esposa lo estaba esperando adentro.
Como siempre, se veía perfecta. Llevaba una blusa gris claro y una falda de color morado oscuro que le llegaba hasta las rodillas. Su cabello estaba cuidadosamente peinado, mostrando sus pendientes de diamantes. Incluso su sonrisa era perfecta.
Los ojos de Joon Hyun de repente dejaron de vagar.
Su sonrisa, fue diferente de lo habitual. Su sonrisa era un poco más brillante.
No parecía incómoda o preocupada en absoluto. Fue una sonrisa suave y feliz.
¿Es este un momento para sonreír?
No lo sabía.
Joon Hyun sintió que su corazón se retorcía un poco, como si algo en sus manos se estuviera desmoronando. En este momento, se sintió incómodo y un poco frustrado.
—¿Has vuelto?
Su esposa lo saludó con las mismas palabras que cualquier otro día.
Habló con una voz suave, ligeramente baja. Su pronunciación era clara y sofisticada.
Era lo mismo, como si fuera un instrumento perfectamente afinado, pero esta vez sentía como si su voz transmitiera emoción de posible alegría. ¿Se lo estaba imaginando?
—Hablemos un poco.
A sus palabras, su esposa accedió obedientemente. En un momento, sus extraños temblores se detuvieron y solo quedó una expresión serena.
Joon Hyun tomó la delantera y ella lo siguió. Sus ligeros pasos no se pudieron escuchar, giraron por el pasillo y entraron en el estudio. El olor familiar de los libros los rodeó.
Todo le resultaba familiar, esta atmósfera era familiar.
Joon Hyun se dio la vuelta. Su esposa lo miró.
Naturalmente, repaso las palabras que había querido decir. ‘‘Ya deberías de haber recibido la noticia de tu familia, entonces debes de saber lo que quiero decirte’’.
‘‘Muchas gracias por los últimos dos años. Este fue un matrimonio más corto de lo que esperaba; eras la esposa perfecta. Me aseguraré de darte más de la pensión alimenticia que acordamos en el contrato’’.
Esto no era diferente de un empleador que notifica el despido de un empleado.
Su esposa lo miraba como una actriz esperando la siguiente línea.
Tenía una leve sonrisa, pero no había nada en sus ojos. Como siempre, no abrió la boca.
Mientras se prolongaba el extraño silencio, su rostro mostró algunas dudas. ¿Desde cuándo había podido leer sus sutiles expresiones?
Su esposa levantó lentamente la mano y la tomó del codo. Ese era un hábito suyo cada vez que se sentía incómoda o nerviosa. ¿Se sintió incómoda? ¿Ella también estaba nerviosa?
Era como su hábito de frotarse el pulgar y el índice derechos juntos…
—Qué…
Por una vez, su esposa inició la conversación. Fue entonces cuando Joon Hyun se dio cuenta de por qué se sentía molesto. Su esposa estaba esperando esto.
Lo esperaba con ansias, eso era todo. Como un convicto que sale de la cárcel, estaba anticipando las palabras que iba a decir.
Que quería divorciarse de ella.
Ella estaba deseando que llegara.
Ella ya habría recibido la noticia de su padre, el presidente Min, por lo que ya sabía lo que tenía que decir.
Por un momento, Joon Hyun sonrió con ironía.
‘‘Divorciémonos’’, eso sería lo correcto y lo que debía de decir.
Eso es lo que todos los ancianos habían acordado en la reunión matrimonial. Fue una decisión obvia para las personas de esta clase social.
Solo otro acto en esta grandiosa obra. Así que no dudemos y digamos las palabras: ‘‘Debemos de divorciarnos’’.
Abrió la boca; sin embargo, las palabras que salieron de su boca no eran las que tenía en mente.
—Feliz segundo aniversario de casados —La expresión de su esposa se congeló ante sus inesperadas palabras.
Ella levantó la cabeza y lo miró como si no pudiera creerlo.
Fuera de las grandes ventanas del estudio, seguía lloviendo.
—Qué… —Su esposa abrió la boca para decir algo, pero no salió nada.
Joon Hyun continuó.
—Las cosas están un poco ocupadas en la oficina, así que cenemos en un par de días. El secretario Yoon se lo notificará.
Vio cómo la yema de su dedo se estremecía, ella todavía lo miraba.
La sorpresa ondeó en sus pálidos ojos castaños y pudo sentir que su esbelto cuerpo comenzaba a temblar.

Raw: Iru
Traducción: Iru.
Edición: Luna.
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