—Solo quería estar un rato a solas.
Idorian, que estaba a punto de sentarse a mi lado, se detuvo por un instante.
—Entonces, ¿quieres que me vaya?
—No, Alteza. Simplemente siéntese.
Como de todos modos no pensaba quedarme mucho rato, me hice a un lado mientras respondía.
—¡Alteza!
Justo cuando Idorian se disponía a sentarse, Lilia se acercó dejando escapar un profundo suspiro.
—Alteza, ¿realmente va a dejar ir a Lumy solo?
Lilia tenía el rostro completamente fruncido, como si estuviera preocupada por Lumy. Al descubrirme tardíamente, se detuvo un momento como sorprendida, pero pronto apresuró sus pasos y se acercó.
—Por mucho que Lumy lo quiera, ¿cómo podemos dejar a dos personas solas? Lumy resultó herido por culpa del Archiduque.
Lilia suplicó desesperadamente a Idorian y luego, como buscando mi aprobación, giró la cabeza para mirarme.
—Señorita, ¿no es así?
—… Es cierto.
Asentí con la cabeza, dando la razón a Lilia.
—Lumy parece querer resolver el asunto sin pelear, pero el Archiduque parece no estar de acuerdo con eso.
Y si las voluntades de ambos son diferentes, era obvio que las cosas seguirían el curso que Heresdon, más fuerte físicamente, quisiera.
Por eso, en mi opinión, también parecía mejor que Idorian actuara como mediador.
—Señorita, a eso me refiero.
Lilia dejó escapar otro suspiro, como si estuviera angustiada.
—Entiendo por qué te preocupas, pero ya he hablado lo suficiente con el Archiduque.
Idorian, que había estado escuchando en silencio a Lilia, respondió con calma.
—Pero…
—También me dijo que lo entendía, así que no creo que suceda lo que te preocupa cuando hablen los dos.
Idorian continuó hablando lentamente, como si quisiera hacer entender a Lilia.
—¿De verdad será así?
—Sí. Además, si se involucran otras personas, podría complicarse innecesariamente.
Idorian me miró de reojo, como buscando comprensión.
—… Sí. Entiendo lo que quiere decir.
Lilia, tras escuchar las palabras de Idorian, que le aseguraba varias veces que estaría bien, finalmente asintió con la cabeza.
Aun así, su rostro seguía preocupado, pero pareció decidir esperar, confiando en las palabras de Idorian.
Sin embargo, sus hombros seguían pareciendo pesados, y no podía ocultar sus sentimientos perturbados.
Lilia, suspirando una vez más, habló—: … ¿Puedo sentarme un momento también?
—Siéntese aquí.
Idorian señaló levemente el espacio a su lado mientras hablaba.
—¿Por qué habrá actuado así el Archiduque?
Fue Lilia quien volvió a sacar el tema.
—Es la primera vez que veo al Archiduque así. Además, tampoco es que él y Lumy se llevaran mal normalmente.
—Ni el Archiduque Heresdon ni Lumy dijeron nada especial. Así que yo tampoco lo sé.
Idorian negó brevemente con la cabeza.
—Señorita, ¿tampoco conoce la razón? Es que… los recién llegados dicen que el Archiduque está celoso por la relación cercana entre usted y Lumy…
—¿Fue Miguel quien dijo eso?
—Ah, no fue Miguel…
Lilia dejó la frase inconclusa y negó con la cabeza.
—Lilia Swidy, ¿qué significa eso?
Idorian inclinó la cabeza hacia un lado, como si fuera la primera vez que escuchaba algo así.
—Ah, los recién llegados parecen pensar que los dos están en una rivalidad por la señorita.
La cabeza de Idorian se dirigió hacia mí, como si esperara alguna explicación. Esperó mi reacción con el entrecejo ligeramente fruncido.
Pero yo tampoco podía explicarle la causa del rumor, así que me encogí ligeramente de hombros.
—Me preguntaron si no era la prometida del Archiduque.
—¿Qué diablos…?
Idorian también parecía encontrar absurdo este rumor.
Apenas ayer, Heresdon se había enojado conmigo.
Desde que llegaron ellos, él no me había cuidado especialmente.
De cualquier manera, lo claro era que Heresdon tampoco estaría contento con el contenido del rumor.
Porque la persona que le gustaba era Lilia Swidy.
—Yo también les dije que no, pero parecían bastante convencidos.
—¿Cuál fue la razón de su convencimiento?
—Dijeron que ayer también habían peleado por quién trataría a la señorita herida.
Lilia me miró, como confirmando la veracidad de sus palabras.
—No…
Repasé rápidamente los recuerdos de ese momento. Aunque el instante me vino claramente a la mente, no hubo algo que pudiera llamarse una gran pelea.
—El Archiduque propuso que él mismo me trataría, pero no hubo exactamente una pelea entre ellos.
—Ah…
Idorian dejó escapar un leve sonido.
Parecía tener algo en mente.
Lilia, como si no hubiera notado el cambio en la expresión de Idorian, volvió a hablar.
—Yo ahora iré a preparar la cena. ¿Quiere venir conmigo, señorita?
Lilia, recordando que antes le había pedido que me llamara cuando preparara la comida, se levantó y preguntó.
Idorian parecía haber descubierto algo, pero no parecía tener intención de decirlo.
—Sí. Vayamos juntas.
Asentí con la cabeza y me levanté.
—Ah, cierto. Sobre ese rumor. Si vuelven a escuchar ese tipo de comentarios, por favor díganles que no es cierto.
Luego, recordando un problema que había olvidado por un momento, les pedí.
Era una petición hecha sin querer que llegara a oídos de Heresdon, sin imaginar en mis sueños lo que traería después.

<Toc, toc>
—Lumy. ¿Puedo entrar un momento?
Dejé la preparación de los ingredientes a cargo de Lilia y busqué la habitación de Lumy por un momento.
Aunque Idorian sugirió que sería mejor dejarlos resolverlo entre ellos, de todos modos, me preocupaba.
—Sí, pasa.
Tras el permiso dado, abrí la puerta y él, cerrando su cuaderno, se levantó.
—¿Por qué viniste?
—Porque estaba preocupada. ¿Estás bien?
—Sí.
Tenía una expresión como si nada hubiera pasado.
—Sobre el Archiduque. Imitó las palabras que dijiste ayer, ¿lo sabías?
—… Sí, así fue.
La mirada de Lumy titubeó un poco.
—Además, lo de que Idorian me estaba buscando tampoco era cierto. Definitivamente parece haberlo hecho a propósito. ¿Qué pasó entre el Archiduque y tú mientras yo no estaba?
—Eso…
Lumy alargó las palabras y evitó mi mirada.
—Parece que malentendió algo y se enojó, pero no logro entender qué es.
Ante la reticencia de Lumy, insistí una vez más.
—Lumy.
Me sentía ansiosa porque aún estaba pendiente de aquellos que andaban rondando la cocina.
Como solo me detuve un momento mientras Lilia y Uben preparaban los ingredientes, debía bajar pronto.
Al menos quería bajar antes de que pusieran los ingredientes en la olla.
—De acuerdo. Si no tiene que ver conmigo, no preguntaré más.
—…
—¿No tiene que ver conmigo?
Finalmente, Lumy negó con la cabeza.
Luego, vaciló un poco más antes de hablar.
—El Archiduque Heresdon cree que lastimé a Penélope a propósito. Por eso se enojó conmigo.
—… ¿En las escaleras, ayer?
El malentendimiento que escuché de boca de Lumy era tan absurdo como el rumor de que Heresdon y yo habíamos prometido un futuro juntos.
—Sí.
—¿Qué?
Así que Heresdon Dwayne había lastimado a Lumy por una fantasía estúpida que ni el pequeño Uben habría tenido.
¡A mí me gritó que no me metiera en lo que no me importaba!
—No, esto es realmente una locura…
Pensé en maldecir un rato y luego ir a confrontar a Heresdon, pero no pude continuar con lo que seguía.
—¿Lumy?
Fue por la expresión de Lumy.
—Es cierto que solté tu mano a propósito. Penélope.
—¿Eh?
La mirada de Lumy, al final, no pudo mantenerse en mí y cayó sin fuerza.
—El Archiduque no se equivocó.

Raws: Vi (Donativo)
Traducción: Luna
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